2. Vigila la técnica
Cuanto más disfrutes y menos pesado te sea caminar, más lo practicaras y más calorías quemaras. Desde que tenías un año de edad te has movido, cierto, pero eso no significa que seas una experta en caminar. Al dar los pasos, pon atención en la técnica respecto a los pies, brazos, hombros, cabeza, espalda, abdomen, pecho y rodillas.
Pies. Al dar el paso, apoya el talón en el suelo; después, ve apoyando la planta del pie hasta llegar a la punta y empuja con los dedos del pie.
Brazos. Mantenlos en un Angulo de 9 grados, moviéndolos alternativamente hacia adelante y hacia atrás con cada paso. No los cruces sobre el pecho.
Hombros. Mantenlos relajados, hacia atrás, sin subirlos hacia la cabeza.
Cabeza. Imagina que hay una cuerda fijada en la coronilla y que tira de ella hacia arriba.
Espalda. Mantenla recta, como si acabaran de echarte un chorro de agua helada.
Abdomen. Hunde el ombligo hacia la columna vertebral, como si estuvieras subiéndole el cierre a esos pantalones de mezclilla que (antes) te apretaban.
Pecho. Los yoguis se refieren al frente del esternón como “la luz del corazón.” Sácala como si la proyectaras.
Rodillas. Nunca las endereces del todo. Mantenlas ligeramente dobladas y apuntando hacia adelante.
Cuantos kilos podrías perder?
He aquí el tipo de resultado que puedes esperar si eliminas el equivalente calórico de dos galletitas de tu dieta diaria y caminas 5 días a la semana:
TIEMPO | CALORIAS DIARIAS ELIMINADAS | PERDIDA DE PESO |
20 minutos | 150 | 9.2 kilos o mas |
30 minutos | 150 | 10.4 kilos o mas |
45 minutos | 150 | 12 kilos o mas |
60 minutos | 150 | 14 kilos o mas |
· Las cantidades se calculan para una mujer de 68 kilos. Si pesas mas ¡Perderás más!
3. Cambia el ritmo de la ruta
Aquí es donde el factor diversión realmente empieza a generarse. Aunque es probable que te convenga darle la vuelta a la manzana o recorrer tu vecindario todas los días, pero no queremos que te conviertas en un hámster de una rueda. Necesitas mas estimulo que ese. Intenta la ruta a la inversa , ve en coche a un parque para caminar, reúnete con una amiga y elijan juntas el itinerario o camina para encontrarte con tu esposo en el supermercado. En otras palabras, cambia las cosas radicalmente. La variedad (también en la dieta) es el secreto para hacer más manejable lo rutinario. 